CHABACANO

DESCRIPCIÓN

Fruto algo más pequeño que el melocotón o durazno, más o menos esférico, aterciopelado, amarillento, a veces con una zona rojiza; su pulpa es amarilla. Se cultivan más de veinte variedades que se diferencian tanto por el sabor y el tamaño, como por la resistencia y la forma del cultivo.

CLIMA

Es un árbol bastante rústico, propio de climas templados, aunque resiste bien los fríos invernales. Debido a lo temprano de su floración, puede sufrir por las heladas tardías en las localidades frías. Exige calor estival para la completa madurez de la fruta. Es resistente a la sequía. Se da mejor en exposiciones aireadas y soleadas de las mesetas y colinas que en las llanuras. La mejor altitud para su cultivo es la de 200 a 500 m.

SIEMBRA

En tierras profundas toma un gran desarrollo y los frutos son de buena calidad. En malas tierras (laderas secas), los árboles se desarrollan menos, pero los frutos son más perfumados. Se propaga principalmente por injerto, vegeta bien en suelos poco fértiles y cálidos; resiste medianamente la caliza. Tiene vegetación vigorosa y sistema radicular penetrante. Sistema radicular superficial. La afinidad con al albaricoquero es muy elevada.

COSECHA

La fecha de cosecha se determina por los cambios en el color de fondo de la fruta, de verde a amarillo. El color exacto entre verde y amarillo depende del cultivo. Los chabacanos se deben cosechar cuando aún están firmes, debido a que son muy susceptibles al magullamiento cuando se ablandan. La mayor parte de los albaricoques se ablandan rápidamente, volviéndose muy sensibles a las magulladuras y a la pudrición subsecuente.

USOS

Esta fruta se consume en estado natural, en almíbar o en postres como tartas y pasteles. En la industria se aprovecha principalmente para elaborar mermeladas y orejones (deshidratado). El fruto es de sabor delicado; se comercializa fresco, disecado y enlatado


SINÓNIMOS

Albaricoque.

NOMBRE CIENTÍFICO

Armeniaca vulgaris